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12 consejos para ser un mejor freelancer en 2012

12 consejos para ser un mejor freelancer en 2012

Se acerca el fin de la primera semana del año y miles de entradas de blog, artículos y periódicos hacen sus listas de resoluciones y propuestas para tener un prospero 2012.

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Los consejos son siempre una buena manera de empezar el año.  Nos hacen sentir que recapitulamos todo nuestro conocimiento del año pasado, ponemos en la balanza las cosas buenas y malas y al final hacemos las cuentas.  El resultado son las llamadas “promesas de año nuevo”.

Tal vez debería llamar este artículo “consejos para un año más tranquilo” o “viva feliz el 2012 con estos tips”.  La verdad es que esta lista pude sacarla en cualquier época del año y no son la recapitulación del 2011.  Son la sumatoria de más de un año de experiencias trabajando como independiente en mis ratos libres, un negocio que pensé desarrollar paralelo a mi trabajo de tiempo completo y tener así ingresos extra, además de la posibilidad de dedicarme en un futuro de lleno a trabajar con clientes propios.

Sin más preámbulo; estos son mis consejos para tener un 2012 libre de preocupaciones y dolores de cabeza:

1. No contrate con intermediarios.

Siempre es mejor contratar con el cliente directamente, ya que, aunque el intermediario haya trabajado antes con el cliente y lo conozca bien, no puede tomar decisiones ni tendrá las mismas ideas que él tiene.

2. Créale a sus instintos.

El lenguaje corporal de las personas dice mucho más que sus palabras, y a veces cuando no confiamos en alguien, es por alguna buena razón.  No tenemos que tomar cada contrato que nos salga ni debemos cobrar por debajo de nuestras tarifas habituales por que el cliente no tiene dinero.  Hágale caso a sus instintos y si hay un cliente que no se ve como alguien que le traiga beneficios, de una manera muy educada, deje pasar ese proyecto.

3. No trabaje gratis.

Muchas veces tratarán de bajar sus tarifas con promesas de más trabajo.  Frases como “déjeme esto mas barato y le doy más contratos en el futuro” se han vuelto cada vez más comunes.  Muy seguramente el cliente no tiene tanto trabajo para usted como dice,  y va a terminar haciendo el mismo trabajo que haría para otra persona por un menor precio.

4.  No haga trabajos sin tener el material completo.

Si un cliente le dice “le quedo debiendo este contenido, el logo y esta otra sección”, deje consignado en el contrato que el trabajo de su parte sólo empezará cuando tenga el 100% del material que el cliente debe entregarle.  Generalmente uno debe repetir una buena parte del trabajo por culpa de estos retrasos del cliente, o peor, tratarán de culparlo a usted por los retrasos que tenga el proyecto.

5. No haga favores a sus clientes a menos que paguen por ellos.

Si usted “encima” algo del trabajo, ya sea por hacerle un favor a su cliente o por que es muy sencillo para usted, puede que el cliente agradezca este detalle al principio, pero en un mediano plazo lo olvidará. Y lo que es peor, dará por sentado que usted siempre va a hacerle ese favor en futuros proyectos.

6. No trabaje cansado.

Reuniones a las 10 de la noche o los fines de semana llevan a que usted este estresado y de mal humor.  Éste estado de animo puede llevarlo a tener un enfrentamiento con su cliente debido a malos entendidos por culpa de su mal humor.

7. Por obvio que parezca, haga un contrato para cada uno de sus proyectos.

El 99% de todos los malentendidos, disgustos, retrasos, y dolores de cabeza se puede evitar con un contrato.  Pida asesoría legal y realice un contrato estándar que cubra cada uno de los escenarios posibles en los que pueda haber confusiones en su negocio.

8. Siempre dé algo extra.

Aunque el punto 5 habla sobre los favores a sus clientes, un pequeño extra inesperado que no este en el contrato tendrá a su cliente contento y con ganas de seguir trabajando con usted. Estoy hablando de algo pequeño, no de hacer el logo de su marca como un “plus” en el proyecto.

9. Esté disponible al menos en horas laborales.

Aunque sea un FreeLancer ocupado y tenga muchos trabajo y miles de reuniones al día, el hecho de no contestar un correo electrónico o un e-mail no le va a tomar mas de un par de minutos y marcará la diferencia entre un cliente frustrado y uno satisfecho por el buen servicio que usted le esté prestando.

10. Construya un producto, no un servicio.

Algunos de los negocios en los que trabajamos se basan en servicios al cliente. Es una buena idea pensar en el futuro y construir un producto en sus ratos libres.  Escribir un blog, construir una aplicación web o incluso fabricar muebles en su tiempo libre le dará la libertad de hacer algo de la manera que usted quiera, y puede convertirse en la base para un negocio futuro que no dependa del flujo constante de clientes.

11. Estudie.

Una de las razones por las que la gente lo contrata es por que usted es bueno en su trabajo.  ¿Por qué no volverse cada día mejor?  Nuevas habilidades, conocimientos y por supuesto mejores clientes lo esperan en el camino mientras usted siga aprendiendo y construyendo su base de conocimientos.

12. Relájese.

Por ultimo, un FreeLancer como cualquier empleado merece sus vacaciones.  De cada uno de sus proyectos ahorre un poco para poder darse el lujo de unas vacaciones merecidas cada año. No todo es trabajo en la vida ¿o si?

¿Sabe usted quién está haciendo su sitio web?

El cliente se reúne con el ingeniero o el diseñador y no tiene idea de qué le están hablando. El sólo quiere que su negocio tenga eso que llaman “presencia en la web”.

Mientras el ingeniero le muestra sitios y referencias en su Macbook Pro, el cliente sólo está pensando en la página que vio hace un par de días. Los colores, animaciones, efectos y esa introducción con musica electrónica que simplemente lo descrestó. Eso es lo que quiere, y desafortunadamente el ingeniero le dice “claro que si, lo que usted pida se le hace”.

Si usted es el cliente y se encuentra en una situación parecida, por favor, termine la reunión y salga de ahí con su bolsillo intacto.

Este no es siempre el caso, pero la verdad es que un ingeniero o un diseñador que no proponga nada para su negocio, no vale la pena. Simplemente va a hacer algo muy malo, y eso es lo que usted quiera. Y no estoy diciendo que sus ideas sean malas. Después de todo, nadie conoce su negocio mejor que usted mismo; pero un buen ingeniero o diseñador es alguien que puede proponer algo para su negocio que muy posiblemente usted no ha pensado. Y es que este personaje tiene como profesión estar al tanto de las últimas tendencias en cuanto a tecnología y diseño para poder ofrecerle la mejor solución al problema que usted le plantee. Es para eso que usted lo está contratando.

El problema viene cuando ese “zapatero” no conoce bien su oficio. Por desgracia, los casos en los que un proyecto web sale mal son la mayoría.

Generalmente son empresas pequeñas, con un presupuesto a veces muy alto para iniciar su sitio. Reciben una recomendación para que contrate a unos ingenieros buenísimos que acaban de iniciar su propia empresa. Estos le venden a la empresa todo lo que ésta quiere y más, cobran su jugoso adelanto, se demoran el doble o triple de lo presupuestado, terminan entregando menos de la mitad de lo que prometieron y cobran el saldo por su trabajo. Obviamente no hay garantia ni soporte por el sitio web recién nacido y desafortunadamente uno de los miembros de la empresa (precisamente el que sabía cómo funciona el sitio) se fue a vivir a Estados Unidos y es imposible localizarlo.

Si no quiere verse en este escenario, siga estos seis consejos para poder elegir sabiamente a quien vaya a construir su sitio web:

1. Conozca el portafolio.

Si recibe la recomendación de un amigo, o un e-mail de alguien ofreciendo sus servicios como diseñador o desarrollador web, revise su portafolio. Generalmente las agencias web o los diseñadores tienen un portafolio en línea que usan para promocionarse. Lea bien cada una de las piezas buscando el papel del diseñador en el proyecto. Generalmente los portafolios tienen los mejores trabajos en los que un diseñador ha participado, pero el hecho de que publique algo importante, no significa propiamente que lo haya diseñado él mismo.

2. A veces es difícil conseguir un buen diseñador.

Mi consejo es que si hay un diseño que le gusta, escriba a la empresa y pregunte quien fue el diseñador. Muy seguramente tendrá una referencia de alguien de su gusto y que podrá contactar para que le ayude con su proyecto.

3. Escuche a su diseñador.

Todos tenemos una idea de cómo debe ser nuestro sitio web. Proporcionarle estas ideas al que esta construyendo su sitio es muy importante, pero de la misma manera, la opinión de él tambien debe ser escuchada. Y es que puede que la foto de su hija bebe sea preciosa, pero dificilmente va a funcionar en el logo de su empresa.

4. Asesorese sobre las tarifas oficiales de diseño.

Generalmente en internet se pueden encontrar estas tarifas con una busqueda sencilla. Estas tarifas pueden ser un poco elevadas o tal vez desactualizadas, pero le pueden dar una luz sobre el verdadero precio de un sitio web.

5. Si tiene el dinero, dirijase a la agencia web o de publicidad más cercana.

Hay actualmente innumerables agencias que lo pueden ayudar a construir su sitio. Esta solución suele ser costosa, pero tratandose de una empresa grande y seria, el riesgo de quedarse sin soporte o de que el proyecto fracase es mínimo. Al final, es un ahorro gigante en cuanto a dolores de cabeza se refiere.

6. Finalmente, use el sentido común.

Uno puede simplemente seguir sus instintos y saber si puede confiar en alguien a la hora de hacer un negocio o no. Lo mismo aplica a la hora de firmar un cheque como adelanto por un sitio web.

No todos los casos de ejemplo que pongo aquí están destinados a repetirse, así como no todos los ingenieros o diseñadores web son taimados y siempre dispuestos a engañarlo. Asi como hay buenos diseñadores, tambien hay unos malos o novatos que no conocen bien del tema y quieren comenzar con usted como su primer cliente.