Un atajo al éxito
La compañía en la que trabajo siempre se ha enfocado en hacer email marketing a listas de suscriptores con los que tiene una relación directa, es decir, personas que han suministrado su correo electrónico de manera voluntaria.
Paradójicamente y a pesar de que el contenido que se discute en eMarketingColombia está en un 70% relacionado con buenas practicas para hacer email marketing, el artículo que a diario recibe más numero de visitas y como lo pueden notar en la barra lateral derecha es él que se titula “Vendo base de datos con 90.000 emails”. Al parecer el afán de vender o dar a conocer un producto ha hecho que muchas compañías hayan en algún punto considerado la posibilidad de comprar una base de datos. El problema para quienes hacemos email marketing es que muchas de estas empresas no solo consideran la posibilidad sino que efectivamente lo hacen sin el cuidado necesario o la compresión suficiente de los riesgos que ello implica. Si usted o su empresa realiza email marketing y no sabe con seguridad de donde provienen los correos, es muy probable que el origen de los mismos sea la causa de la baja efectividad de sus campañas, una pésima tasa de entrega y de clics.
Listas alquiladas VS listas compradas
La diferencia entre un lista comprada y una alquilada es que en las alquiladas usted nunca tiene acceso a la lista de correos, usted compra el derecho a enviar mensajes a una lista a la que finalmente no tendrá acceso. El propietario de la lista hace envíos en nombre de su empresa o producto, mantiene el control y se hace responsable del estado de la lista. Con listas compradas, los que usted paga es la lista de correos electrónicos con la que usted puede hacer básicamente lo que quiera y puede usarla prácticamente cualquier cosa.
No obstante, la administración de la lista y lo que usted vaya a hacer con ella es el principal problema, ya que actualmente esa es la mayor causa de los problemas de entrega y en consecuencia de la efectividad de sus campañas.
Los 3 problemas de una lista comprada o alquilada
No escribo este artículo para tratar de persuadirle en su plan de compra o renta de una lista o base de datos de correos electrónicos sino para que usted conozca los riesgos asociados con esta estrategia.
A diferencia de una lista creada por usted mismo, una lista suministrada por terceros seguramente va a causarle los siguientes 3 problemas: Suscriptores que nunca han dado su consentimiento, desconocimiento total de las preferencias de contenido y frecuencia y por ultimo integridad/limpieza de la lista (correos válidos).
El problema del consentimiento es en mi opinión el que más debe preocuparle, tenga en cuenta que muy (muy) pocas personas están de acuerdo con la idea de que su información sea vendida o compartida con propósitos comerciales. Todos los proveedores de listas dicen que los correos de sus listas pertenecen a personas que han dado su permiso para recibir información de terceros ocasionalmente, pero ese es un argumento bastante flexible yque puede variar dependiendo de las intenciones de quien recolecta correos y luego vende una base de datos.
Los problemas relacionados con el consentimiento hacen que mantener una lista limpia y saludable sea aún más difícil. Lo más probable es que el envío de una campaña a un listado de correos comprados resulte en muchos ‘unsubscribe’ y en un número elevado de quejas por envío de spam que finalmente nunca llegaran a quien le vendió la lista sino a usted o a la empresa que desarrolla sus campañas de email marketing.
El problema de las preferencias está directamente asociado al tema del consentimiento. En primer lugar piense en lo difícil que puede ser satisfacer las expectativas de un suscriptor que nos ha contado previamente la frecuencia y el tipo de contenido que desea recibir, en ocasiones, incluso teniendo a la mano esta información es posible fallar y terminar entregando correos molestos que terminarán en la papelera. ¿Cómo manejaría usted este problema si lo único que sabe de su suscriptor es su nombre y correo electrónico?
Cuide el nombre su marca
Recuerde que cuando usted compra una lista, está asociando el nombre de su marca y su reputación con la de todas las otras empresas que compraron la misma base de datos. Los resultados y efectividad general de respuesta en una campaña hecha a una lista comprada son por lo general muy bajas y muchas veces ni siquiera compensa el precio que se pagó.
Además, tenga en cuenta que está usando una IP o varias IP’s así como dominios propios, ¿Cuántos dominios y drecciones IP’s está su empresa a dedicar para realizar el envío de campañas a estas listas?
Si usted, su empresa o la empresa para la que trabaja está considerando la opción de compras una lista, asegúrese de saber que es lo que está haciendo y tenga en cuenta los puntos que menciono en este artículo.




Publicado el 08. feb, 2010
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